Ethereum suele presentarse como "el segundo bitcoin", pero esa etiqueta esconde más de lo que explica. Es una red distinta, con un propósito distinto —no es solo dinero digital, es una plataforma para ejecutar contratos inteligentes— y esas diferencias afectan decisiones concretas: qué exchange elegís, si te conviene hacer staking, y cuánto vas a pagar de comisión según cuándo compres. Una aclaración antes de seguir: no hace falta comprar un Ethereum entero — podés empezar con el monto en pesos que tengas disponible, ya que se compra en fracciones, igual que bitcoin.
Qué es Ethereum y en qué se diferencia de bitcoin
Bitcoin fue diseñado como dinero digital, punto. Ethereum fue diseñado como una plataforma programable: además de transferir valor, permite ejecutar código —contratos inteligentes— que sostiene aplicaciones descentralizadas, préstamos, intercambios y una enorme variedad de tokens que viven sobre su red. Esa diferencia de propósito explica casi todo lo demás.
- Oferta máxima fija: 21 millones
- Prueba de trabajo (minería)
- Diseñado principalmente como dinero digital
- Sin tope fijo, aunque parte de cada comisión se quema
- Prueba de participación (staking) desde 2022
- Plataforma para contratos inteligentes y aplicaciones
Desde 2022, Ethereum dejó de usar minería y pasó a un modelo de prueba de participación (proof of stake): en lugar de que computadoras compitan resolviendo cálculos, quienes bloquean ETH como garantía —los validadores— son los que confirman las transacciones y mantienen la red segura. Ese cambio de diseño es también lo que hace posible el staking, algo que bitcoin, por diseño, no ofrece.
Qué exchanges en México lo soportan
A diferencia de monedas más chicas, Ethereum tiene soporte amplio en todas las plataformas principales que ya cubrimos en nuestra guía de los mejores exchanges en México. Lo que sí varía es cómo depositás pesos para comprarlo. Bitso —el exchange con licencia ITF local— ofrece integración directa con SPEI, la misma vía que ya explicamos en nuestra guía de cómo comprar bitcoin en México. Binance, en cambio, acepta pesos mexicanos principalmente a través de su mercado P2P, tarjeta de débito/crédito u OXXO Pay — no tiene la misma integración directa de SPEI que Bitso, aunque el resultado final (tener ETH en tu cuenta) es el mismo.
El staking: una diferencia real frente a bitcoin
El staking es, probablemente, la diferencia más concreta entre tener bitcoin y tener Ethereum: podés "bloquear" tu ETH para ayudar a validar la red, y a cambio recibís una recompensa. Hacerlo de forma independiente, corriendo tu propio nodo validador, requiere un mínimo de 32 ETH —una barrera de entrada alta para la mayoría—, además de la infraestructura técnica para mantenerlo funcionando. Los exchanges resuelven ese problema agrupando el ETH de muchos usuarios: Binance, por ejemplo, permite stakear desde fracciones muy chicas de un ETH, entregándote a cambio un token que representa tu posición más las recompensas acumuladas, cobrando una comisión sobre esas recompensas.
Comisiones de red: por qué importan más en Ethereum
Ya explicamos la lógica general de las comisiones de red en nuestra guía sobre el gas y las comisiones de red, pero Ethereum merece una mención aparte porque su variabilidad es mayor que la de la mayoría de las redes. Una transacción en la red principal de Ethereum puede costar apenas unos dólares en momentos de baja congestión, o superar los USD 50 cuando la red está saturada — una diferencia que puede representar una porción significativa de una compra chica.
Por eso cada vez más gente usa redes conocidas como "capas 2" o L2 —Arbitrum, Base u Optimism son las más establecidas— que reducen las comisiones de forma considerable frente a la red principal. El mecanismo habitual es: comprás ETH en un exchange como cualquier otra compra, y después lo transferís hacia esa red L2 si querés operar ahí con comisiones más bajas. No es algo que necesites resolver el primer día, pero vale la pena saber que existe a medida que empezás a mover montos con más frecuencia.
Ethereum también ganó visibilidad institucional adicional desde 2024, cuando Estados Unidos aprobó los primeros ETF de Ethereum al contado — un dato de contexto, no algo que cambie cómo lo comprás en México.
Errores comunes al comprar Ethereum por primera vez
Confundir la red Ethereum con el activo ETH es un error conceptual común: muchos tokens —incluidas varias stablecoins— también viven sobre la red Ethereum (el estándar ERC-20), así que "enviar por la red Ethereum" no siempre significa enviar ETH en sí. Necesitás tener ETH en tu billetera para pagar el gas de cualquier transacción en esa red, incluso si lo que estás moviendo es otro token — quedarte sin ETH para esa comisión, aunque tengas otros activos, puede dejarte sin poder mover nada hasta que deposites un poco más. Asumir que Binance tiene la misma integración directa de SPEI que Bitso es otro malentendido frecuente, como ya vimos. Y subestimar la implicación fiscal del staking —tratarlo como si fuera lo mismo que simplemente mantener ETH sin hacer nada— puede complicarte la declaración más adelante si no llevás el registro de los dos eventos por separado.
Fuentes
- Documentación oficial de Ethereum sobre el mecanismo de staking y prueba de participación
- Guías de compra de Ethereum de Bitso y Binance para el mercado mexicano
- Banxa — tratamiento fiscal del staking de Ethereum en México
- Documentación pública sobre la aprobación de ETF de Ethereum al contado en Estados Unidos (2024)